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miércoles, 12 de junio de 2019

Dentro de Zaragalla




Esta imagen feliz de Daniel durante las colonias de Zaragalla se volverá a repetir este verano.


De la misma manera que compartimos hace unos días nuestra inquietud (y la de muchas familias con hijos con diversidad funcional), queremos hoy contaros que finalmente todos los chicos y chicas de Educación Especial van a ser admitidos en las colonias de verano Zaragalla, que organiza el Ayuntamiento de Zaragoza.

Para llegar hasta esta buena noticia hemos pasado varias semanas de


  • recursos

  • escritos y peticiones individuales y por parte de las AMPAS al Ayuntamiento 

  • exposición del problema en este mismo blog (gracias mil por la cantidad de visitas que ha  tenido el post alusivo 👉 https://bit.ly/2KsBCpv

  • en la prensa regional (Heraldo de Aragón 👉  https://bit.ly/2WcqyE4) (Gracias)

  • en la radio (Radio Zaragoza, Hoy por Hoy (Estudio de Guardia) 👉 https://bit.ly/2IyGbMy) (Gracias)

  • llamadas a Servicios Sociales ... 



En fin, una auténtica cuesta arriba.

Lo grave no es haber tenido que recurrir a todo ello este año. Lo triste es que llevamos así varios años.

Se convocan las plazas para Zaragalla. Se solicitan. Se realiza el sorteo. Quedan fuera un número determinado de chicos y chicas (dependiendo de la demanda, porque el total de plazas previstas de inicio no se ha modificado en los últimos años, mientras que la demanda ha aumentado). Hay que recurrir para poder entrar en la repesca de plazas que sean anuladas (esa repesca ha tenido lugar los días 10 y 11 de junio). Adjudican un horario para entregar documentación en función del número obtenido en el sorteo. Te entra la angustia, porque te dicen que seguramente tu hijo no tendrá plaza, ya que casi no hay peticiones anuladas.

Algunas familias, mientras tanto, deciden revolver Roma con Santiago y buscar alguna otra opción entre las escasisimas posibilidades, y encuentras que lo único posible es inscribir a tu hijo en alguna entidad privada, que no tiene transporte ni servicio de catering para la comida (hay que llevar la comida, si quieres aprovechar el horario de tarde - hasta las 16-, y que tiene un precio de unos 600€, tres semanas.

Llega por fin el día de la repesca, y cuando llegas allí, con los nervios ya hechos migas, entonces te dicen que no va a haber problemas, que finalmente van a ampliar las plazas y entrarán todos los chicos y chicas de Educación Especial, que no se le va a dejar sin atención.


¿De verdad,  tendremos que volver a pasar por todo esto el año que viene de nuevo otra vez?

Ojalá no sea así. Ojalá consigamos entre todos prever necesidades, hablar, planificar.  Las familias del ámbito de la discapacidad estamos acostumbrados a no arrugarnos, a pelear por cada avance social, y a mantener el buen ánimo también. Pero de vez en cuando nos gustaría, como a todos, que no todo costará tanto.

miércoles, 22 de mayo de 2019

¿Inclusión por sorteo?



Desde hace muchos años, Daniel reparte sus actividades estivales entre las colonias urbanas que organiza en Julio el Gobierno de Aragón ("Abierto por vacaciones") y las que organiza el Ayuntamiento de Zaragoza en Agosto ("Zaragalla"). 

Daniel, en Zaragalla, en 2014


Las colonias estivales públicas atienden tanto a chicos y chicas con diversidad funcional, como a los no diversos. No comparten espacios. Estos últimos años, los chicos con discapacidades disfrutan de sus colonias en dos de los colegios públicos de Educación Especial de Zaragoza, atendidos por empresas de animación infantil, que en el caso de Daniel y sus colegas han ido preparándose para resolver las casuísticas especiales y particulares de unos niños y adolescentes con diversidades funcionales motrices y/o intelectuales. El resto de chicos y chicas, no diversos, disfrutan de su ocio estival en otros colegios. No comparten espacios, pero, en el caso de Zaragalla, comparten sorteo.

El colectivo de chicos adscritos a la Educación Especial que opta a estas colonias de verano es, en realidad, una minoría respecto al total. Por otro lado, parece lógico y fácil entender que la necesidad de disponer de estos espacios y tiempos de ocio y sociabilización, de estimulación sensorial e intelectiva, durante los dos meses estivales, es fundamental. Interesa en su caso no interrumpir por largos periodos actividades que les ayudan a mantener y mejorar su propia salud, evolución personal, niveles de inclusión social.

Este año, al parecer, el 50% de los chicos y chicas con necesidades especiales que han solicitado plaza en Zaragalla (Ayuntamiento, mes de agosto) pueden quedarse sin ella. También, al parecer, puede ocurrirles lo mismo a muchos chicos y chicas no diversos. No nos parece bien ni una cosa ni otra; pero la diferencia cualitativa en el caso de nuestros pequeños ciudadanos con discapacidad es que ellos no tienen prácticamente ninguna otra opción, y sus familias se ven abocadas a la imposibilidad de conciliación. Aunque este año ha crecido la demanda y por tanto el número de chicos que de momento han sido excluidos, las familias llevamos años asistiendo con ansiedad y preocupación a la verificación del sorteo por el que se adjudican las plazas. Un procedimiento que parece ya establecido como habitual, en vez de estudiar otras posibilidades, como la previsión anticipada de necesidades, diálogo con las familias y AMPAS para establecer colaboraciones, diálogo y colaboración entre administraciones, etc.

Dejadnos compartir con todos vosotros, que de tantas cosas habéis participado con nosotros, esta nueva preocupación, que se repite casi año tras año (para unas familias o para otras, según decida un sorteo). Copiamos una parte del escrito que presentamos ante nuestro Ayuntamiento, tras haber realizado además la correspondiente reclamación administrativa:



"Hace ya tiempo que los padres y madres con hijos con diversidad funcional venimos intentado que se entiendan las razones por las que creemos que el actual procedimiento de adjudicación de plazas para Zaragalla, mediante sorteo general, no es la forma más adecuada de responder a las necesidades de los chicos y chicas con necesidades especiales. Hay situaciones en que la equidad social requiere de una cierta discriminación positiva. Creemos sinceramente que esta es una de ellas. ¿Por qué? Volvemos a explicarlo una vez más.

  • Nuestros hijos e hijas con sus diversidades funcionales tendrán muchas dificultades para encontrar otro lugar con actividades estivales, ya que prácticamente no los hay fuera de los propios colegios. Si no pueden acceder a Zaragalla, corremos el riesgo muy cierto de que se queden sin sociabilizar durante este periodo. Como alternativa única, nuestro Ayuntamiento, en su respuesta tipo a nuestra reclamación, nos ofrece las bibliotecas y ludotecas de la ciudad. No nos parecería mal. Pero, ¿contratarán entonces al personal especializado preciso para que nuestros hijos puedan desarrollar actividades adaptadas a sus diversidades motrices o intelectuales?  ¿Cubrirán todo el horario de atención que las familias precisan para la conciliación?.
  • Nosotros tememos que, de no poder ser inscritos en Zaragalla, la única opción realmente posible para nuestros hijos sería que permanecieran en el propio domicilio familiar, ya que no es fácil confiar a nuestros hijos e hijas a entidades o personas que no estén acostumbrados a sus problemáticas.
  • Pero, esta opción del propio domicilio implica ignorar las necesidades de conciliación familiar, que también existen en el caso de nuestras familias, entre las cuales también hay casos en los que, afortunadamente, ambos progenitores trabajan. Esta feliz circunstancia parece convertirse, sin embargo, a veces en una amenaza para nuestros hijos, la verdad.


Por todo ello, volvemos a insistir en que la solución más adecuada sería la de dimensionar adecuadamente y con suficiente anticipación los recursos económicos y de infraestructura necesarios para atender a un colectivo especialmente significado por el riesgo de sufrir discriminación y atención desigual respecto al resto de población de igual edad.  Urgimos a la coordinación entre administraciones y servicios intra-administrativos para conseguir estos fines de empatía e igualdad social

Pensamos que, si todos los niños y niñas de nuestra ciudad tienen lógicamente derecho a ser atendidos en sus necesidades de educación y ocio por su municipio (también por las demás instancias administrativas y de gobierno), los chicos y chicas con necesidades especiales merecen, en efecto, una especial atención. No creemos pedir ningún privilegio si reclamamos una discriminación positiva en ese sentido, y que se prevea plazas para todos aquellos chicos y chicas con necesidades especiales que las demanden, sin recurrir a un sorteo común, que siempre será desequilibrado para todos, y que no tiene además mucho sentido, ya que a posteriori no se realiza ningún tipo de integración entre diversos funcionales y no, no se comparten ni espacios ni actividades en ningún momento. 


Manifestamos, una vez más, nuestra disposición a colaborar en cuanto esté en nuestra mano para lograr un avance real en este asunto y en todos aquellos que afectan a conseguir una mayor igualdad para los colectivos con diversidades funcionales".


Bueno pues ahí estamos, un año más, una vez más, siempre lo mismo, en la pelea. Lo cierto es que cada cosa que parecería razonable en cuanto a atención al colectivo con discapacidad, supone, cuando al final se consigue, tiempo y tiempo de pequeñas luchas día tras día. Esperemos que este verano Daniel y sus colegas actualmente excluidos puedan tener un agosto Zaragalla en su ciudad. Esperemos muchas otras cosas que hay que conseguir. Por ganas y por lucharlas no quedará.


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miércoles, 29 de junio de 2016

Orquesta grande

Debe ser el verano. En el fondo, a mí, como a Daniel, también me pasa que no estoy ahora para muchas complicaciones. Le pregunto por las tardes (las que pasamos juntos) qué es lo que quiere hacer. Últimamente siempre quiere escuchar música. Como yo, que tengo algunos temas para este blog pendientes y no encuentro el tono ni la inclinación para abordarlos. Sólo me apetece contaros que a Daniel sólo le apetece escuchar música. Bueno, por las mañanas va al campamento "Abierto por vacaciones" (como todos los años, en julio, y luego en agosto "Zaragalla", que es igual pero no). Ya hablaremos. De momento, sólo música y casi sólo Brahms.

- Daniel, le pregunté el otro día cuando jugaba España el partido que perdió contra Italia, ¿quieres ver el partido o hacemos otra cosa? (os recuerdo que a Daniel le gusta el fútbol)

- Música

_ ¿Seguro?

- Música

- Vale. ¿Qué música?

- Hipo

(ya sabéis, Hipo=Danza Húngara, n. 5, de Brahms)

- ¿Otra vez?

- Sí

- Vale.¿ La quieres con dibujos (o sea capítulo Little Einsteins, episodio Tres Cerditos Disney ...) o con orquesta?

- O-e-ta

- Vale. ¿La orquesta, la prefieres grande o pequeña?

- Ande

Y entonces comenzamos el periplo del hipo dirigido por Karajan, Abbado, López Cobos, interpretado por la orquesta de Budapest, la de Viena, la del Teatro Real de Madrid, la Filarmónica de Londres ...  En un momento determinado hice una pirueta muy arriesgada. Como sé que le gusta mucho el sonido de la trompeta y los ritmos vivos, le dije:

- Es hora de hacer un cambio. Vamos a escuchar un poquito de swing .. Al principio puso esta cara que veis (la de "no sé yo...) . Pero luego os garantizo que Louis Amstrong le hipnotizó. 




domingo, 3 de mayo de 2015

La Educación Especial, una paradoja





El pasado domingo, 26 de abril (2015) apareció en El Periódico de Aragón una entrevista con las AMPAS de los cuatro colegios públicos de Educación Especial que existen en Zaragoza (http://bit.ly/1K3B6od), en la que éstas planteaban el problema que vienen sufriendo con el desmesurado precio del campamento estival “Abierto por vacaciones”, organizado por el Gobierno de Aragón durante el mes de julio. No vamos a abundar ahora mucho en los pormenores de este problema. Es más fácil que quien tenga interés en ello lea el resultado publicado de esa entrevista (link superior), que está muy bien planteado. Únicamente anotaremos un par de cifras o tres: mientras un alumno de educación especial puede terminar pagando 150 euros semanales (más el coste de fisioterapia, si la precisa) por asistir al Abierto por Vacaciones en el mes de julio, un alumno “sin más” paga 75. Y si nos mantenemos dentro de la Educación Especial el programa de julio gestionado por el Gobierno aragonés viene a resultar el doble de caro que el programa Zaragalla, que consiste básicamente en las mismas prestaciones de ocio vacacional y se desarrolla durante agosto en los mismos centros educativos que el Abierto por Vacaciones; Zaragalla está gestionado por el Ayuntamiento de Zaragoza.

Las AMPAS reclaman que Abierto por Vacaciones no suponga para las familias que tienen hijos con diversidad funcional una carga inasumible. Y en todo caso, que no se las penalice haciéndoles pagar el doble que a una familia que no tiene hijos diversos funcionales, si quieren que los suyos disfruten del mismo derecho al ocio vacacional que todos los demás.

Las AMPAS ya se han entrevistado con distintas instancias de la vida política y social de la Comunidad Autónoma y también con varios medios de comunicación. Aún no hay respuesta a este problema y discriminación, que dura ya varios años, y que, en mi, poco experta opinión –que sólo apela al sentido común- se inscribe en la situación tan paradójica que sufre la Educación Especial dentro del sistema educativo.

No vamos ahora tampoco a comenzar una exposición sobre la necesidad social cierta de ir evolucionando desde el concepto de la educación especial hacia un sistema construido en torno a la Inclusión, organizado y dotado económicamente (lo suficiente para que no se convierta en inviable desde el principio y poco satisfactorio en sus resultados, como viene sucediendo en aquellos casos en que se ha puesto en práctica).  La verdad es que es este un tema que parece inquietar muy poco al conjunto de la sociedad, reduciéndose la reflexión y propuestas a los ámbitos propiamente docentes y profesionales implicados. Me parece no sólo triste. Parece, esta falta de inquietud general, un síntoma más de la escasa preocupación que la sociedad española muestra en general por algo tan vertebral como el sistema educativo (descontado el tema de horarios y si aparecen o desaparecen algunas determinadas asignaturas en el curriculum). Posiblemente con otro tipo de exigencias por parte de la sociedad en su conjunto, la clase política tendría mucho más complicado acometer e imponer estéril reforma tras estéril reforma, según cae la mayoría ideológica gobernante. Pero me alejo de la paradoja a la que en concreto me quería referir.

El sistema educativo prefiere por el momento mantener una educación especial para atender a los alumnos con diversidad funcional, y sólo a ellos (no se entiende dentro de este sistema a los niños superdotados, aunque también requieren condiciones particulares de educación). Bien, entendemos que si se prefiere esta educación especial es porque se considera que el alumnado acogido en ella requiere en efecto de formas especiales de atención, específicas en sus contenidos, continuadas en el tiempo, que no corten las rutinas de unos  alumnos para quienes las pautas mantenidas son fundamentales, con ratios mucho más pequeñas, etc., etc.

Y sin embargo, los centros educativos especiales tienen exactamente los mismos periodos lectivos que los centros educativos “sin más”,  y cierran sus puertas cuando no hay clase, igual que los demás.  En cuanto a los horarios, y en lo que a Aragón se refiere, la diferencia consiste en retrasar la hora de inicio de la jornada o adelantar la conclusión de la misma, pues, como los niños comen todos en el colegio, también todos los profesionales, incluidos docentes, se quedan en el centro al mediodía. La jornada comienza a las 10 de la mañana en dos de los colegios de Zaragoza y en los otros dos termina a las 16. Todo el derecho para los profesionales a tener su jornada regulada como los demás. Pero, un plus de complicación en la conciliación familiar, una penalización para las familias con diversidad funcional, de nuevo.

Las AMPAS han explicado muchas veces que la atención no lectiva, de ocio escolar activo, en los centros escolares para sus hijos,  es en su caso no una manera de tener a los chicos “colocados”. Es necesaria absolutamente desde el punto de vista de su estimulación general y de su sociabilización, puesto que la sociedad tampoco les pone nada fácil esa sociabilización en otros ámbitos como piscinas, teatros, cines, parques, bibliotecas … Interrumpir esta sociabilización, la estimulación general, la atención fisioterapéutica o psicológica … acarrea como consecuencias o que las familias asuman su coste extra en época no lectiva, o que los niños acusen un retroceso durante ese periodo.

Básicamente es injusto.

Básicamente convierte  la educación especial en una paradoja y en un cúmulo de contradicciones, pues aparta a los chicos con diversidad funcional para atenderles mejor, pero resulta que no lo hace o si lo hace repercute el coste en las propias familias (¡¡)


Y que conste que lo realmente indicado (para todos: niños no diversos y niños diversos de cualquier índole) sería no segregar los campamentos de ocio de verano: jugar se puede jugar juntos, ver pelis se puede verlas juntos, estar en la piscina se puede estar juntos, leer libros se puede hacer juntos, y también aprender, claro,  por supuesto … Vivir, señores, vivir, deberíamos vivir juntos desde el principio.


Básicamente para aprender a vivir juntos, caramba. Simple, ¿no?.


Y que conste también finalmente que en general las familias de los chicos con diversidad funcional sólo tenemos gratitud y admiración hacia los profesionales que trabajan con ellos en los centros de educación especial. Ellos igualmente realizan un esfuerzo extra, puesto que su labor se centra en conseguir el mayor grado de crecimiento personal de cada chico/a, al tiempo que se amplian y profundizan  sus posibilidades de integración. También a estos grandísimos profesionales el sistema les obliga a recorrer mucha más distancia que a otros para cumplir sus objetivos.




ALGUNAS IMÁGENES DE DANIEL EN LOS CAMPAMENTOS ABIERTO POR VACACIONES Y ZARAGALLA







martes, 19 de agosto de 2014

Leo Daniel








De esta guisa tan leonina llegó Daniel a casa el pasado jueves, día 14, tras la jornada de campamento. GRRR AAAAUUU GRRR AAAAUUU rugió alguna vez que otra a lo largo del pasillo de casa, antes de que fuera en directo al baño. Estaba feliz, feliz, muy contento. También un poco pasado de vueltas. Su aspecto aleonado se debía a que habían estado realizando una inmersión festivo-teatral en la historia de El rey de la selva. Zaragalla 2014 va este verano sobre el cine. La semana pasada tocaba el género musical. Por cierto, esta película le gustaba mucho a Daniel cuando era pequeño; sobre todo algunos momentos, como el de la canción "Quiero ser como tú". 

Esa tarde del jueves pasado parecía que al desmaquillarlo le habíamos quitado a Daniel toda la energía. Después del baño se quedó sin pilas absolutamente. Los adultos comentamos que quizás dos meses seguidos de campamento, madrugando, con actividades todo el día, regresando a casa casi a las seis de la tarde, había sido un poco demasiado. Aunque él se lo estuviera pasando como nunca. Pero ayer, lunes, después de tres días de puente y descanso, la recuperación había sido total. Cosa de la edad. Cosa de la curiosidad infinita de Daniel. De su necesidad constante de estar haciendo algo (no hablaré de la genética, je, je...). De todas formas, esta semana ya es la última de asistencia a Zaragalla. Daniel y sus padres van a cambiar unos días de aires, que también es necesario. 

Poco a poco se va cumpliendo el verano, esa estación especialmente idónea para ser niño y adolescente o para recuperar alguna parte del niño y el adolescente que nunca se marchan, claro. 

GRRRAAAAUUU

domingo, 10 de agosto de 2014

¡Buenos días, campamento, piscina!





Ya veis, no se puede ser más feliz. Ahí está Daniel con su monitora de piscina. La imagen es del pasado jueves (7 de agosto). Es una frame del reportaje que ofreció ese día por la tarde Aragón Televisión en su programa Aragón en abierto.  Si os apetece verlo, lo encontraréis desde el minuto 58,28 al 1,02.

El reportaje está hecho con mucho cariño y va mostrando las distintas actividades que en ese día se llevaron a cabo en el campamento urbano de verano Zaragalla, que tiene lugar en las instalaciones del CPEE Jean Piaget (las mismas instalaciones donde, a lo largo del mes de julio ya tuvo lugar el campamento "Abierto por vacaciones", prácticamente en el mismo formato, con algunas diferencias puntuales). Ambos programas, Abierto por vacaciones y Zaragalla, se suceden sin interrupción, ofreciendo así una fórmula de conciliación de la vida laboral y familiar absolutamente esencial para las familias con chavales con diversidad funcional. Abierto por vacaciones está organizado por el Gobierno de Aragón; Zaragalla por el Ayuntamiento de Zaragoza.

Hace unos meses, las AMPAS (Asociaciones de madres y padres) de los cuatro colegios públicos de Educación Especial de la ciudad de Zaragoza se dirigieron a ambas instituciones para plantear algunas mejoras  tanto en un programa como en otro, con distintas exigencias porque, como digo, existen ciertas diferencias organizativas en un y otro caso. Sin embargo, en ambos la base de las peticiones de las familias era la misma: la necesidad de que los chicos y chicas tengan un programa de actividades estivales que los mantenga bien estimulados, insertados en la vida urbana, de tal manera que no se interrumpan la atención que ellos necesitan para mantener la mejor calidad de vida, y que al mismo tiempo facilite la conciliación familiar y laboral. Como consecuencia, las peticiones iban en conjunto dirigidas a que ambos programas lleguen a acoger al mayor número de chicos y chicas posible, y a que los servicios se vayan completando.

Son requerimientos muy similares a los que debe contemplar un verano bien aprovechado y entretenido para cualquier chico y chica, tenga o no tenga discapacidad. Pero, como siempre debemos remarcar, en el caso de la diversidad funcional las circunstancias se vuelven más exigentes al respecto.

Conforme los chicos crecen, a las familias les resulta más complicado cubrir por su cuenta exclusiva su atención en verano, tanto por el nivel de actividad que demandan y los recursos que se precisan para llenar de contenido dichas actividades, como por el desgaste físico y mental que pueden suponer el estar pendientes de ellos tantas semanas a tiempo completo. Eso, sin pensar en que con un poco de suerte ambos progenitores trabajen y la cosa, como se comprenderá, se complica algo más.

Los campamentos son un recurso excelente para que todos disfruten del verano, descansen en la medida de lo posible, y para que los chavales incorporen nuevas experiencias y estímulos. Como le sucede, insisto, a cualquier familia. Con una diferencia: que en el caso de las familias del ámbito de la diversidad funcional, es complicado que, de no existir estos programas, los chicos puedan quedar a cargo y al cuidado de otros terceros, como los abuelos, sobre todo si los chicos no son pequeños.

El jueves por la tarde Daniel bajó del "a-tobús ama-illo" más feliz que una perdiz. Todavía llevaba encima esa misma risa que podéis casi escuchar a través de la imagen. ¿Qué has hecho hoy? ¡¡Pis-ina!! ¡¡Pis-ina!! Tan feliz está Daniel, que, desde que se ha percatado de que en esta fase de los campamentos hay piscina grande,  su saludo de buenos días ya es: ¡Buenos días, campamento, piscina!

Simplemente por ese entusiasmo, por esa felicidad, queda compensado el esfuerzo presupuestario familiar para que pueda asistir a los campamentos. Queda compensado a título particular, aclaro; en cuanto a lo que se requeriría sobre la responsabilidad social e institucional al respecto, habría que hablar mucho todavía (los campamentos de Educación Especial son en general más caros que los demás, y en algunos casos, bastante más; así es, de momento).


viernes, 31 de enero de 2014

Derecho a la alegría

Al final, una aprende a gestionar sus cabreos y sus indignaciones de manera que no desgasten de golpe toda la energía de la que se dispone, que tampoco es tanta. Cuando la carrera de obstáculos es una maratón y encima transcurre por terreno pedregoso, hay que temperar el esfuerzo hasta para cabrearse.



Esta imagen fue tomada durante el último campamento "Abierto por vacaciones" del pasado verano. Es la imagen de la alegría. Ningún niño debería estar privado de momentos así (ningún adulto tampoco). Mostramos unas cuantas imágenes de ese campamento. Todas tan vitales. Vida y vida y vida. Podéis revisarlas en el enlace al post:



Estos días, hemos estado preparando unas cartas tanto para nuestro gobierno autónomo como para el ayuntamiento de nuestra ciudad. En periodo vacacional, los chicos y chicas de los centros públicos de educación especial de nuestra ciudad tienen la posibilidad de acudir a los campamentos del programa "Abierto por vacaciones", organizado por el Departamento de Educación (en Semana Santa, Verano y Navidad), y "Zaragalla", organizado por el Ayuntamineto (en Verano). Las cartas, distintas para cada destinatario, tienen por objeto mostrar nuestra satisfacción por el mantenimiento de ambas actividades, pero también pedir un par de cosas que creemos necesarias y justas. En el caso de "Abierto por vacaciones", reclamamos un aumento en las ayudas por parte de la Administración. Actualmente las familias asumen el 60% del importe del campamento, más coste  de transporte y monitores que deben ir en los autobuses. Las familias han de pagar además las terapias que se ofrezcan dentro del programa, como fisioterapia. Las ayudas han ido disminuyendo a lo largo de estos últimos años y, al final, un mes de campamento puede suponer entre 500 y 600 euros de gasto extra para la familia. Ese gasto extra, teniendo en cuenta, además la actual y nefasta situación económica, supone un esfuerzo que cada vez menos familias pueden realizar. 

En el caso de "Zaragalla", lo que pedimos al Ayuntamiento es que no limite las plazas disponibles. Este campamento no está subvencionado; y por tanto, no parece tener ningún sentido el límite de plazas, puesto que cada niño aportará el coste de su presencia.

Cuando estamos como estamos (paro sangrante, niños con problemas de alimentación, deshaucios, gente estafada por los bancos, corrupción aflorando sin parar...) puede parecer banal y baladí hablar de campamentos para el ocio escolar. Una de las perversidades de la crisis económica y social que vivimos es que nos lleva (de una manera más o menos inducida) a pensar y creer que sólo tenemos derecho a lo más precario (incluso ni eso). Vida de mínimos (de hecho, el trabajo en este país ya no garantiza una vida fuera de la pobreza). Por otro lado, en el caso de los chicos con necesidades especiales estas actividades no son sólo formas de entretener el ocio.

Los campamentos son para ellos fundamentales, en cuanto mantienen su nivel de estimulación individual y de sociabilización, ayudan a continuar el ritmo de las terapias que precisan, y además les brindan la posibilidad de diversificar sus ocupaciones en un grado que resulta imposible para las familias. Es decir, los campamentos constituyen parte de la forma de mantener la calidad de vida de los chicos con necesidades especiales. Y desde luego, es una manera también de corresponsabilizar a la sociedad en el esfuerzo de dignificar la vida de los chicos, de elevar la atención que toda sociedad debe conceder a la parte más debil de sí misma. 

O eso dice ahora Ángela Mérkel. 

Mi cabreo actual no va contra la Administración más próxima, aunque no me parece justo su proceder. O también va contra ella, por haber utilizado la excusa que perversamente le ha brindado la "gran jefa" con sus consignas y amenazas para disminuir drásticamente el nivel de responsabilidad para con los miembros débiles de la sociedad. Ahora, cambio de signo en el gobierno de coalición mediante, Mérkel anuncia medidas de redireccionamiento de las políticas sociales en su país. Mientras los demás nos quedamos con una cara de idiotas tremenda tremenda, oiga, y dos palmos de narices, y este cabreo que no consigo sacarme de encima. Pero, ¿y la alegría? ¿Nosotros no tenemos derecho a la alegría?