
Mil gracias.
A Raquel, que vino unos días antes de Navidad con un paquete donde había unas estupendas y coloristas manoplas. Las había visto en unos almacenes ingleses que hay en Zaragoza y se las compró a Daniel. Son tamaños fijos al parecer y todavía le van un poco grandes. Pero para el año que viene ya tenemos manoplas.
A Pili, que ha movilizado media Pamplona buscando por el mercadillo navideño y tiendas pamplonicas unas manoplas para Daniel y otras que me encargó Lamima para su padre. No han encontrado, pero me asegura que siguen buscando.
A todos los que me han dicho y escrito que en cuando vean unas manoplas guays me lo advierten o mandan.
Me he puesto a mirar por la red y he encontrado unas cuantas páginas de comercio justo en las que es posible que encontremos el producto también.
Movida manoplas: seguiremos informando.