martes, 2 de febrero de 2010

Un poco pochillo



Estamos con Daniel en el hospital desde el pasado jueves. Los padres de niños con parálisis cerebral sabéis que no es infrecuente la aparición de problemas digestivos. Llevaba ya varias semanas con una agudización de los trastornos habituales y que hasta ahora habían sido más o menos llevaderos y solventados con medicación y paciencia. Ahora ha hecho falta algo más, pero ya estamos en camino de recuperarle. Le han puesto algunos tratamientos para mejorarle de momento y mañana le harán una endoscopia con el fin de ver si se ha producido alguna de las circunstancias que en estos chavales suelen concurrir a menudo en el aparato digestivo: por ejemplo, esofaguitis, hernia de hiato... ya conocéis.


Daniel se está portando como un campeón. Yo creo que no se encontraba nada bien, y que como ve que en el hospital le están haciendo sentirse mejor, entiende perfectamente que ha de estar ahí. Sin añadir que ya se va haciendo un poco mayor, claro, claro. Además, salvo un incidente inicial, todo el personal es muy muy atento, cariñoso, y realmente comprensivo con las circunstancias particulares de Daniel. Está al cuidado de un excelente especialista de digestivo infantil y de un equipo de pediatras que están siendo muy eficaces; ahora hay que aguardar a los resultados.

En la habitación, la verdad, hemos montando un campamento provisional en toda regla: ordenador para conectarnos a los Youtube preferidos y a Spotify, para ver pelis y escuchar música; los dvd´s y cd´s; cuentos; su radio (le gusta escuchar las noticias para dormir y hacer la no-siesta, o también Radio Nacional 2, que emite música clásica); su almohada (imprenscindible), sus pañales (no hay para niños de su tamaño en el hospital, ays... ays...), su silla, en fin, un minihogar mientras dure el ingreso, que esperemos ya no sean muchos días más.


La comida, no. Eso no ha hecho falta llevarla desde casa. A Daniel le chiflan los triturados que le preparan. Y tiene tanto hambre que decidieron traerle dos boles del segundo plato. Las auxiliares están alucinadas con él, y el médico dijo el otro día que estaba claro que si está un tanto delgado, por no comer va a ser que no es. El día "más peor" para él en este tema fue el del ingreso. Daniel estaba a ayuno total y cuando llegó la hora de la cena ya no podía más. Todo era llamar a ¡ma-ma, ma-ma! con la inequívoca intención de que le diera su cena. No podía ser. Y lo que es la necesidad: con toda claridad Daniel exclamó: "!ma-má, hambre!". La palabra "hambre" era la primera vez que salía de su laringe. Y ya no la ha vuelto a decir, claro: para qué, si todos los días le dan de comer como a un marajá, claro.



Por lo demás, la estancia en el hospital, aunque cansada, se hace más fácil que con los mayores, la verdad. En el Hospital Infantil de Zaragoza tienen un montón de recursos. La primera tarde ya vinieron a verle una pareja de cuentacuentos. Aunque al principio Daniel se sintió un poco asustado y retraído, en cuanto empezaron a contarle el cuento, Daniel interactuó estupendamente con ellos y acabó echándoles tal cantidad de besos y sonrisas que los chavales volvieron a pasar varias veces por la habitación. Además después de unos días de goterillo, ahora que ya está "desatado" baja por la mañana y por la tarde a la "escuela" del hospital, donde los chicos hacen deberes y también juegan. Ayer bajó con Inma un rato y con Jorge por la tarde. Hoy ha ido Elena, una de sus profesoras de apoyo, a verle y ha estado un par de horas con ella en el aula. Nunca es agradable la estancia en un hospital, pero si cuando menos se dan circunstancias que atenúen esa sensación, hay que agradecerlo.

Vamos un poco atareados estos días, pues, entre unas cosas y otras. Pero queríamos contaros este asunto del hospital, que esperamos ya sea breve. En cuanto estemos de nuevo en la calle, os lo decimos.




12 comentarios:

laMima dijo...

Caramba lo siento. Venga, a ver si lo devuelven pronto y "nuevecico" pero hija, cuidadín con tanta comida jajajajaja...
(A bolos me has dejado con lo de los pañales; que no tengan el primer día pase pero ¿después?).
Un beso gordo a todos.

inde dijo...

Qué campeón, qué tío. Y menos mal que os dejan montar "el campamento" en la habitación. Antes estas cosas creo que eran bastante más duras...

Venga, que sea leve y que podáis pronto volver a casica. Un besazo.

Luisamiñana dijo...

Gracias a las dos, queridas mías, por los buenos deseos. La verdad es que enero ha golpeado duro. En fin, respiremos hondo y adelante.

Lo de la comida es una barbaridad, es verdad, Inma, pero es un comilón de gula gulosa. Y sí, Inde, menos mal que podemos tener campamento y aula y esas cosas. Pero aún con todo, uf, qué largo.

Besicos

ybris dijo...

Nada más vi el título me preocupé.
Luego parece ser que todo se ha encauzado adecuadamente dentro de lo desagradable de un internamiento con tantos condicionantes y con endoscopia y todo.
Menos mal que parece que al final va a ser enriquecedor para él.
Mis mejores deseos para ese campeón.
Espero que se reponga pronto.

Besos.

Anónimo dijo...

hola! es un rollo estar en el hospital, menos mal que todo va estupendamente así se hace todo mas llevadero. Mucho ánimo para todos y un beso al muchachote.
Paula, madre de Clara

Anónimo dijo...

Hola Luisa! Soy Vanesa espero que vaya mejor el pedorro!!! El otro día me pasé y lo vi muy animadico. Veo tu blog hace tiempo desde que me lo dijo Inma y me encanta seguir por aquí la ajetreada vida de Daniel.
He visto que citas en la última entrada a un par de cuentacuentos que visitó a Daniel en el hospital y no puedo evitar escribir sobre ello puesto que tras varios años estos chicos por fin han conseguido formar un grupo de payasos de hospital en Zaragoza . Pertenecen al grupo "Clowntagiosos". Son un grupo de estudiantes de medicina totalmente amateur a los cuales les ha costado ¡sudores! tener el permiso y las subvenciones necesarias para poder desempeñar esta labor. Te dejo su web.
Besos!http://clowntagiosos.webs.com/

laura dijo...

Espero que Daniel se recupere pronto.Pese a la escasez de medios del Hospital Infantil (no hay ni sillas ni hamacas adaptadas,ni pañales para niños grandes ni otro montón de cosas....) pues me alegro mucho de que os sintais cómodos y podais ir sobrellevando la estancia lo mejor posible.Alucinadica nos has dejados con los dos cazuelos de puré para comer ¡y eso que está pocho,que cuando esté bien se come la olla express entera¡
Nuestros mejores deseos
Laura mami de Diego

aurora dijo...

Son imprescindibles los hospitales, aunque no nos gusten. Espero que vuelva pronto a casa Daniel, recuperado. Besos y abrazos.

Doberka dijo...

Bueno, Luisa, aunque por lo que dices todo parece ir por buen camino..., tened paciencia que lo importante es que Daniel recupere su bienestar físico. Lo de la endoscopia me asusta un poco, pero qué se le va hacer. En cuanto puedas informanos de cómo ha ido todo que, aunque seguro irá bien, me gustaría que nos lo confirmaras desde de aquí.

Besikos para Daniel y para todos, WAPA.

Luisamiñana dijo...

Gracias a todos, amigos. Ya ha vuelto Daniel a casa y con él todos los demás. Pero tendrá que pasar por el quirófano en unos meses. Parece inevitable. Hablaremos de ello, porque es un problema que afecta a muchos niños con parálisis cerebral.
Un gran abrazo a todos, y nuestro agradecimiento (os transmito el de los padres de Daniel) por tantas muestras de interés y buenos deseos.

Doberka dijo...

Tranquila, Luisa, ya veréis como todo irá bien y Daniel saldrá fortalecido de su recuperación.

Besos para todos, muchos, muchos besos...

Anónimo dijo...

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