miércoles, 6 de agosto de 2008

Daniel crece



El lunes por la tarde la pasamos prácticamente entera en el Centro Ortopédico de Enrique Huertos, que lleva a Daniel desde que tenía meses. Durante tres horas Enrique estuvo probando y ajustando a las necesidades de Daniel todos los elementos de la silla nueva: asiento, respaldo, cabezal, reposapiés, cinturones. Daniel aguantó bastante bien la sesión, aunque tiene que ser francamente aburrida y pesada para él. La nueva silla ajustada ya está en casa, aunque hay que ir acostumbrándose a ella paulatinamente: no Daniel, quien enseguida pareció estar muy cómodo en ella, sino nosotros, porque el manejo de ésta nueva es muy diferente a la vieja.

La otra silla se le había quedado pequeña a Daniel. Ya son unas cuantas las que ha tenido, conforme él ha ido creciendo. Pero este cambio de ahora me ha producido una sensación diferente. La otra tarde, cuando Jorge lo sentó la primera vez en esta silla tan grande y como de adolescente ya (la idea es que le sirva por lo menos cuatro o cinco años), me dio así como un vuelco: de repente vi a Daniel muy mayor ya, ¡ay! Ya sabéis que su cumpleaños ha sido hace tan sólo unos días. Pero está claro que no son las fechas las que marcan el paso del tiempo. Son cosas como éstas las que lo hacen evidente.


*** En la fotografía, Daniel aún no tenía 1 año. En cuanto tengamos unas fotos buenas del chaval en la silla nueva os la mostraremos.

5 comentarios:

Todo-a-un-leru dijo...

¡Qué guapo el Daniel de hace unos años!
A veces te coge por sorpresa el paso del tiempo... el otro día me pasó con mi prima: me quedé flipando cuando me enteré que ya tenía 9 años, ¡Y parecía que era ayer cuando andaba correteando detrás de ella por el parque!
Me alegro de que Daniel se haya acostumbrado rápido a la nueva silla.
Besos.
Rosa.

ybris dijo...

Pasa siempre, con todos los niños.
Claro que en el caso de Daniel tiene otras connotaciones.
Y, además, parece que la silla más grande empuja a verle llenándola con cuatro años más.
Pero todo vendrá poco a poco y por sus propios pasos mientras él crece en tamaño y en capacidades.

A ver si llegan esas fotos.

Besos a todos.

laMima dijo...

Si, es verdad.
No es la fecha de su cumpleaños...son otras cosas las que nos marcan el paso del tiempo.
En mi caso, con Ainhoa, es más claro si cabe: ella siempre parece más pequeña de lo que es y son sus actitudes o sus expresiones las que te devuelven a la realidad.
Ayer por la tarde pasamos un ratillo en la piscina y hubo un momento en que se enfadó conmigo porque me cansaba de lanzarla al agua. Se puso en jarras y me gritó con todo su genio:
.. ¡Inma, haz el favor de venir aquí ya mismo, que me estás enfadando!
Imagina la cara que pusieron los de alrededor jaja...cosa de acostumbrarse, si.
Daniel está guapísimo en esa foto, que ricura. Venga esa foto con el nuevo "carro".
Besos mil.

Luisa Miñana dijo...

Daniel está muy contento con su nueva silla. Ya hablaremos de ello, porque es que está muy muy contento...

Eso quiere decir que está cómodo en su silla de mayor.

¡Vaya con la Ainhoita! ¡Chica con carácter, ella, ja ,ja! Dentro de poco no te vas ni a cantear, Inma...

un besote para todos, guapisssmoss

Anónimo dijo...

la verdad es que es curioso, notamos como pasa el tiempo a través a de nuestros niños por cuestiones como las sillas, los aparatos ortopédicos, etc. A Clara le dieron hace unas semanas una silla de ruedas autopropulsable! para que se maneje ella solita, la silla es pequerrecha, pequerrecha pero a ella se la ve muy mayor ahí subida e intentando desplazarse por si misma, y es que mi chica cumple mañana (9 de agosto) 4 añazos!!!
muchos besos para todos

Paula, madre de Clara