martes, 20 de mayo de 2008

Atención Temprana


La "Carta abierta a Asier, Ainhoa y Ander" que colgué el otro día me ha hecho pensar que quizás sea buena idea recuperar un texto sobre la Atención Temprana que apareció en la sección "Vida Especial" de Pandeoro, muy al principio de la andadura de ese blog. El texto era éste:



La Atención Temprana es, digamos, el conjunto de acciones y terapias que reciben los niños afectados de alguna discapacidad (o diversidad funcional, como se comienza a decir ahora). Y desgraciadamente, como bien apunta Lamima, las familias deben enterarse por sí mismas de qué es ésto de la Atención Temprana, de dónde puede recibirla sus hijos, porque la descoordinación entre el sistema de salud (donde se produce el diagnóstico médico) y el sistema asistencial (donde debe ponerse en marcha el programa de atención a recibir por el niño) ha sido escandalosa y muy dolorosa para quienes la han sufrido. Cuando una familia se encuentra con la situación de hacer frente al diagnóstico de una discapacidad (casi siempre mal explicada), debe añadir además el sufrimiento de no saber cómo conducir la situación ni cuáles son los pasos más inmediatos qué hay que dar.


Hace un tiempo tuvimos la intención de crear una especie de revista digital para ir explicando todo este tipo de cosas. Como sucede con muchos proyectos, finalmente no resultó. De entre el material que comenzamos a recopilar entonces, recupero ahora un artículo sobre Atención Temprana que nos regaló la psicóloga Rosa Sánchez Bañón. En él se hace se hace alusión a los problemas generados por lesiones cerebrales. Pero seguramente las aportaciones generales sobre atención temprana lo hacen de interés para todos los casos:



ATENCIÓN TEMPRANA


Existe una relación entre el sufrimiento fetal durante el parto y la aparición de posteriores anomalías físicas e intelectuales en el bebé. También existe una relación directa entre anomalías genéticas y metabólicas y retraso psicomotor. Hoy se sabe que el 40% de los niños discapacitados lo son debido a lesiones producidas en el periodo perinatal. Estos conocimientos abren la posibilidad de iniciar tratamiento desde el momento del nacimiento y de prevenir los riesgos de sufrir lesiones cerebrales.


Toda actuación que intente paliar los efectos de las lesiones sufridas por el sistema nervioso le llamaremos Atención Temprana.


Explicaremos a continuación que es la atención temprana más detenidamente:


El sistema nervioso de un ser humano que acaba de nacer es inmaduro y fundamentalmente plástico y moldeable, de modo que el número y la calidad de las primeras experiencias que recibe resultan esenciales para su desarrollo. Es necesario estimular adecuadamente al bebé durante su periodo de crecimiento. No se trata de bombardear al niño con numerosos estímulos sino mediante ejercicios y técnicas potenciar al máximo las posibilidades físicas e intelectuales del niño.


La atención temprana está determinada por su carácter sistemático, secuencial y por el control que se hace de dicha atención. Es sistemática porque se trabaja con el niño en sesiones semanales con un programa previamente elaborado de acuerdo con su edad de desarrollo y con lo que puede conseguir. Es secuencial porque un paso nos lleva a otro. Y está controlada por las reuniones de los profesionales, con la familia para comprobar los adelantos.


El éxito de la atención temprana tiene que ver con distintos factores. Por un lado el tipo de anomalía, el momento de la detección de dicha anomalía, por el otro la actitud familiar y profesional, y las características idiosincrásicas del bebé. Esto significa que cada caso va a ser distinto.


Existe un grupo de niños con alteraciones genéticas, de ellas las más conocidas es el síndrome de Down, o errores metabólicos como la fenilcetonuria, galactosemia, cretinismo o niños cuyos padres han tenido una enfermedad infecciosa que han transmitido etc., en los que el éxito del tratamiento temprano resulta limitado debido a la gravedad de las lesiones ocasionadas en el sistema nervioso. El déficit siempre existirá. Aún así el tratamiento de atención temprana conseguirá desarrollar al máximo la capacidad física y mental del niño afectado.


A continuación explicaremos en que se fundamenta la atención temprana y como es su proceso en España, al igual que en otros países:


La AT se basa en la psicología del desarrollo, en la psicología de la conducta y en la psiconeurología.


La psicología de la conducta estudia las interacciones existentes entre el niño y el ambiente. La psicología del desarrollo se ocupa del estudio del origen y evolución de la conducta a través de las diferentes etapas por las que pasa el organismo humano desde el momento de su fecundación hasta el final de su vida. Y la psiconeurología evolutiva estudia la evolución del sistema nervioso desde su nacimiento.


En estas tres ramas del conocimiento junto a la medicina y la pedagogía fundamenta la atención temprana su tratamiento y su existencia.


El procedimiento que sigue la atención temprana es el siguiente:


Los padres se ponen en contacto con un equipo de profesionales que se dedican a proporcionar este tipo de tratamiento y el primer paso que dan los profesionales con un niño que presenta retraso o que corre el riesgo de padecerlo, es hacer una evaluación del estado de desarrollo o en que etapa evolutiva se encuentra. Siendo éste el punto de partida de toda la actividad a realizar posteriormente.


Los profesionales utilizan los conocimientos que proporciona la psiconeurología evolutiva, las pruebas estandarizadas, la observación del niño en su ambiente familiar y en situación de juego, así como toda la información que puedan aportar los padres a cerca de la evolución del niño desde su nacimiento a su situación actual.


Cuando se trata de un bebé de días o pocos meses los profesionales tienen en cuenta el estado de su sistema nervioso observando sus manifestaciones posturales y reflejas.


Se utiliza con frecuencia la escala para medir el desarrollo psicomotor de la primera infancia de Brunet Lezine para explorar cuatro áreas del desarrollo:


La postura


La coordinación visomotora


El lenguaje


La sociabilidad.


Con esta escala se puede construir el perfil de desarrollo del bebé, que sujeto a modificaciones por sucesivas evaluaciones nos va indicando en cada momento el área sensorial que precisa mayor atención. Los datos que obtenemos de la aplicación de la escala son muy útiles para elaborar un programa individual de atención temprana. Así aunque un niño tenga dos años de edad cronológicos si en la prueba obtenemos un desarrollo global de seis meses actuaremos como si su edad real fuera de seis meses.


La observación del bebé o niño en su ambiente familiar es imprescindible ya que su hogar es el lugar donde más estímulos recibe. En la visita al hogar se observan todas las condiciones que influyen en la vida del niño como donde duerme, donde pasa la mayor parte del tiempo, la luminosidad de la estancia, la temperatura, los ruidos y las relaciones personales entre los miembros que componen la familia y el tratamiento que recibe el niño de la persona o personas que lo cuidan.


Una vez realizada la exploración del niño y teniendo conocimiento de su edad de desarrollo y el ambiente familiar que le rodea, ya se puede elaborar el programa individual de atención temprana que está compuesto de unos ejercicios determinados por las áreas de desarrollo y que detallamos a continuación:


Los ejercicios de esta área van orientados a que el niño consiga el control de su propio cuerpo, lo que implica tanto el establecimiento del tono muscular adecuado como las reacciones espacio temporales que van a permitir al niño desplazarse sin peligro de caerse.


No todos los niños con lesiones cerebrales consiguen caminar, pero es cierto que los que tienen que estar postrados se benefician también de los ejercicios motores que implican mayor irrigación sanguínea, evitando rigideces y heridas.


El área perceptiva y cognitiva engloba todos los ejercicios que favorecen el desarrollo intelectual. Todos los investigadores están de acuerdo en que la inteligencia está presente en el niño antes que el lenguaje y que el niño capta el mundo a través del contacto con los objetos materiales cogiéndolos y chupándolos. Estas acciones permiten al niño llegar a construcciones mentales más complicadas.


En el área del lenguaje los ejercicios que realizan los logopedas con los niños les ayudan a expresarse de manera que los demás los entiendan y les permite una relación más rica con el entorno.


La estimulación en el área social y de autonomía los ejercicios van orientados a proporcionar al niño el mayor grado de autonomía e iniciativa posible en los hábitos básicos para la vida independiente, como la alimentación, vestimenta, aseo, así como una conducta social adaptada al ambiente en el que el niño se desenvuelve, ya que va a permitir que la dinámica familiar resulte lo menos afectada posible con la presencia del niño que presenta alguna o mucha discapacidad, pues es frecuente observar como los padres volcamos toda nuestra atención hacia nuestro hijo, convirtiendo la relación en hiperprotectora.


La mayoría de las personas que presentan algún tipo de discapacidad alcanzan la habilidad suficiente, si se les enseña, para desenvolverse en las habilidades corrientes de la vida diaria que incluyen hábitos de higiene, alimentación, pequeñas compras, ciertas responsabilidades, incluso la utilización de transportes públicos. Sólo un porcentaje bajo de las personas afectadas por lesiones cerebrales necesita una total dependencia de sus cuidadores..


La atención de un niño-a que tiene discapacidad no es sólo tarea familiar, médica, psicológica o educativa necesita de todas las intervenciones a la vez. Es por este motivo que funcionan bien los equipos multidisciplinares que hacen posible la atención integral de un niño-a con daño cerebral. Las funciones que desempeñan cada integrante del equipo son:


El psicólogo, periódicamente hace la evaluación psicológica del niño. Elabora las actividades del programa junto con las recomendaciones que se dan a los familiares y educadores que están con el niño, y que son las que surgen de la coordinación con los otros profesionales. Se ocupa de tener una relación directa con los padres para que le aporten toda la información sobre su hijo-a y sobre ellos mismos.


El neurólogo examina el grado de maduración del sistema nervioso del niño-a e informa de las potencialidades y prescribe medicación si es necesario.


El pediatra vigila la salud del bebé y prescribe exámenes complementarios en cada momento (vista, oído...)


El trabajador social hace visitas periódicas a cada niño y a cada familia para conocer los avances y las dificultades que surgen en la aplicación del programa.


El logopeda y el fisioterapeuta se ocupan de los problemas de lenguaje y la rehabilitación física respectivamente. Ellos evalúan individualmente al niño y dan su opinión para la elaboración del programa e indican a los padres la forma de realizar los ejercicios.


El estimulador-a lleva a la práctica los ejercicios perceptivos, de atención, conductuales y motores.


El nacimiento de un niño-a con problemas produce una gran crisis familiar, de ahí la necesidad de que los padres tengan oportunidad de ser escuchados por los profesionales y tener un foro de participación junto con otros padres para reivindicar mejoras sociales para sus hijos, así como conocer donde dirigirse y donde consultar.


Para realizar el programa de atención temprana tanto los profesionales como los padres necesitan contar con espacios y materiales para el trabajo de estimulación. Describiremos brevemente que objetos son útiles para la consecución del programa:


Para la estimulación visual se utilizan pañuelos de colores, pelotas de diferentes tamaños y colores, tarjetas con imágenes, cuentos ilustrados...


Para la estimulación auditiva se utilizan sonajeros, maracas, equipos de música, instrumentos musicales...


Para la estimulación oculo-manual se suelen utilizar cubos de distintos tamaños, recipientes, bolas, puzzles, los pañuelos de antes, pinturas, esponjas... y mucho más.


Para la estimulación motora la alfombra es un buen aliado y aislante, en ella podemos situar aros, cuerdas, balones de gran tamaño, triciclos, bancos, tacos de madera...


Para la estimulación del lenguaje todo aquello que incite a hablar al niño como láminas de imágenes, grabaciones de sonido, marionetas, teléfono, casas, pelotas de pimpón para soplar...


Además de todo lo que os hemos contado, existe el libro blanco de La Atención temprana, editado por el Ministerio de Asuntos Sociales, que contiene la definición de Atención Temprana, los objetivos de la Atención Temprana y la población a la que va dirigida, los principales ámbitos de actuación, los principios básicos y donde las familias pueden dirigirse para que sus hijos sean atendidos.

4 comentarios:

Todo-a-un-leru dijo...

Parece mentira que siendo algo tan importante tengan que ser los padres los que se busquen la vida para informarse.
Menos mal que por lo general los padres son capaces de eso y de más por sus hijos, pero eso no quita que el sistema debiera poner las cosas más fáciles.
Besos, y gracias por hacernos saber un poco más de algo que deberíamos conocer todos.
Rosa.

ybris dijo...

Es de agradecer esta información. De una u otra manera uno se ve obligado a conocerla y a emplearla.

Besos.

Xavier Comellas dijo...

Grácias por dedicar parte de tu tiempo en informar de un asunto tan importate como éste.

Anónimo dijo...

Sabía que en el servicio de Atención Temprana de Santiago de Compostelas había infinitas carencias, pero no tantas....

Paula