jueves, 21 de febrero de 2008

Tratamiento especial para el "niño especial"


Imagen de Tecnoneet-Ciee 2006



Texto de Adriana Botero de Guerlein, publicado en El Heraldo Digital (Colombia). Se trata de un artículo cargado de lucidez, con muchas cosas de las que tomar buena nota.



Los estudiantes con algún tipo de discapacidad representan un gran reto para los profesores. Sin embargo con un cuidadoso programa especializado presentado por muy buenos educadores comprometidos verdaderamente con educación y desarrollo del niño, pueden convertirlos en productivos y preparados para llevar una vida en sociedad.

La importancia de la educación individualizada es el principio de que todos los niños tienen un ritmo de aprendizaje diferente. Si bien hay estándares para la mayoría, siempre habrá algunos con más dificultades que otros en una u otra área, necesitando así diferente intensidad en la enseñanza y en la práctica, de manera que le permita al niño aprender y perfeccionar las habilidades básicas a su propio ritmo.

Los profesores deben asegurarse que el niño está entendiendo el material presentado y pueden ayudarlos repitiendo la información importante, presentando materiales que sean organizados y agrupados sistemáticamente, así como una información llena de significado para ellos y asociada a otra información que ellos ya conozcan y les sea familiar. Para reforzar esta información es importante enseñarle al niño a manipularla, usándola en diferentes oportunidades dentro o fuera de la clase. Hay muchas estrategias de aprendizaje que pueden ponerse en práctica de acuerdo al caso, el propósito de estas estrategias es lograr que el niño tenga éxito con el currículum de la educación regular. Considerando la relación directa que existe entre Exito-Motivación-Aprendizaje, no debemos dejar de buscar siempre las estrategias apropiadas para lograr que el niño tenga éxito y no se convierta en un niño fracasado que piense que como no lo logra no vale la pena luchar.

Aquí hay un punto muy importante, y puede presentarse una ambivalencia y es la siguiente: Si bien es cierto que la información importante debe ser repetida varias veces hasta que el niño logre aprenderla, también es cierto que demasiada instrucción en las cosas que el niño podría lograr con un poco de esfuerzo y de manera individual podría llevar a una sobreprotección de éste y convertirse en un obstáculo para su desarrollo. Todo el mundo necesita de un esquema estructurado para la vida, y el niño discapacitado lo necesita aun más, por esto todos los principios deben ser enseñados al niño, asegurarse de que los aprenda, realimentando la información las veces que sea necesario.

Una vez esto sea logrado debe dársele independencia al niño en ese campo y exigírsele compromiso y responsabilidad de parte de él, si esto no se le exige, el niño recibe una información equivocada porque pensará que siempre habrá alguien con él haciendo por él sus cosas y no hará. Los esfuerzos necesarios para su desarrollo, convirtiéndose en un niño perezoso, desmotivado y en muchas ocasiones agresivo. Ellos tienen que demostrar que son capaces es importante para su autoestima, no olvidemos que el alimento más importante para el ser humano es su autoestima, y en los niños con discapacidad ésta por lo general es muy pobre. Los niños con discapacidad comprenden más de lo que pueden expresar y a veces el profesor no logra entender eso: "Error grave".

Mantener un equilibrio entre premios, reconocimientos, aplausos o simplemente hacerle saber al niño que está bien pero es lo que se espera de él (sin muchas fiestas), es muy difícil, pero es muy importante, porque así como ellos se sienten orgullosos de haber logrado una tarea ardua, también se sienten ofendidos cuando se destaca de manera exagerada una tarea que en verdad fue muy fácil para ellos. El nivel de exigencia tiene que ir aumentando, conforme el niño va logrando Los objetivos, si no es así será muy difícil que el niño alcance a desarrollar su potencial pues irá muy lento y el no tiene tiempo para perder. Es mucho lo que tiene que aprender en la vida y esa oportunidad no puede negársele. Los adultos a veces sin quererlo discriminan al niño discapacitado, simplemente no esperando mucho de él. Está demostrado que cuando el estudiante tiene muy bajo el nivel de sus expectativas siempre se queda por detrás de sus compañeros y aquí Los profesores tienen un reto muy grande.

El campo de la educación especial es un campo relativamente nuevo pero con muchos avances. Hace unos años no había esperanza para estos niños porque nadie pensaba que pudieran desarrollarse, es más, no eran vistos siquiera como seres humanos, sino mas bien como unos seres extraños que hacían cosas extrañas; hasta el diagnóstico del médico ayudaba a que estos niños fueran segregados y privados de todo derecho. Por ejemplo: "Parálisis Cerebral". Ese es el término más erróneo y lejos de toda lógica que se le pueda aplicar a un niño que tiene una lesión cerebral.

Si analizamos bien y partimos de la idea que el cerebro es el centro del ser humano, donde a través de él ejecutamos todas las funciones, desde la más elemental de ellas, nos podemos dar cuenta que éste no podría paralizarse ni siquiera unos minutos porque eso equivaldría a la muerte del ser humano. Entonces cuando oímos la palabra parálisis cerebral, podemos ver que término tan mentiroso han utilizado Los médicos para darle un nombre a algún tipo de lesión cerebral y además podemos ver los peligros a que este diagnóstico puede conllevar. El niño tiene una parálisis cerebral, no hay mucho que hacer, el tiempo lo dirá, y ¿el resultado? Ese niño queda relegado a ser un ciudadano especial, pero no en el sentido como lo dice la palabra, sino en el sentido de que pasa a ser un ciudadano de segunda, a quien no se le exige porque no se cree en él, pensando que lo poco que haga es ganancia y de este modo se estaría cometiendo con él la peor de las discriminaciones. Y este es apenas un ejemplo de Los múltiples errores que se tejen alrededor de estos niños. Olvidándose que son seres humanos con sentimientos, emociones y necesidades semejantes a la de todos los seres humanos. Afortunadamente el mundo avanza trayendo consigo evolución y progreso y hoy se están produciendo muchos cambios importantes en él. Uno de ellos es la conciencia de muchos países que han establecido leyes para no segregar al discapacitado y brindarle las oportunidades de los ciudadanos, haciendo énfasis en el derecho a la educación. La mayoría de Los niños discapacitados (salvo casos extremadamente graves) deben asistir a colegios de educación regular y el mismo colegio debe proporcionarle los servicios especiales luego de un estudio multidisciplinario donde se establezcan los talentos y dificultades del niño. Todas y cada una de las personas involucradas en la educación del niño debe tener un compromiso para lograr que el niño discapacitado o no, desarrolle su propio y máximo potencial.

Involucrar al niño discapacitado en la corriente normal de las actividades diarias y con toda clase de niños, no solo es beneficioso para el niño con lesión, sino también para el niño que no tiene lesión cerebral, ambos tienen la posibilidad de aprender del otro y verdaderamente se lleva a cabo una buena educación cuando se le enseña al niño el respeto por cada una de las personas por diferentes que parezcan. Si se logra una mayor sensibilidad en las personas y así mismo se le enseña a Los niños esta cualidad tan importante y a veces tan escasa, estaremos construyendo con seguridad un futuro lleno de promesas que todos mañana podremos compartir en paz y armonía.

6 comentarios:

Todo-a-un.leru dijo...

No se puede estar más de acuerdo con este texto... ni le falta, ni le sobra, está perfecto: las cosas claras y en su sitio. Sí señor: ¡¡Gran texto!!
Rosa.

Luisa Miñana dijo...

Me alegro de que te haya gustado el texto. Lo tenía guardado de hacía un tiempo, y cuando lo releí volví a tener la misma buena impresión que al encontrarlo. Es de una lucidez y exactitud tremendas. Un beso, Rosa.

laMima dijo...

Clarísimo y veraz.
No tiene que ser tan difícil Luisa: aprender juntos, vivir juntos. Debería ser un objetivo primordial.
Besos.

Luisa Miñana dijo...

No debería serlo, Mima, no. Poco a poco. Ya se sabe.
Besos

Anónimo dijo...

Soy Paula, madre de Clara, genial el texto!
Mi planteamiento es: ayudarles en TODO LO QUE SE PUEDA pero no darles todo hecho, porqué hay que subestimarlos?a lo mejor si tienen que ir superando pequeñas (o medianas) dificultades conseguirán objetivos de otra manera ni intentarian, como escribe alguien del Foro de Hijos "Y SIN SABER QUE ERA IMPOSIBLE FUE Y LO HIZO" genial!
Dudas ante este planteamiento: TODAS!

Luisa Miñana dijo...

Esa frase, Paula, es magnífica, es verdad. Su veracidad la he comprobado muchas veces en Daniel.