viernes, 11 de noviembre de 2011

Daniel, si no levantas la cabeza...





Como todos los años, este también tocaba visita a la Granja Escuela. La visita estaba programada para el jueves día 3 de Noviembre y Daniel por supuesto estaba emocionadísimo. Estuvieron el día anterior en clase contando lo de la granja y Virginia me dijo que se había puesto super nervioso y muy contento pero que había un pequeño problema y es que se había portado regular. Tanto en la comida como en clase, no paraba de bajar la cabeza y no hacer caso de nada, así que en la nota que me puso en el cuaderno me dijo que yo le tenía que decir a ella cómo se había portado por la tarde, ya que si yo le decía que se había portado mal, no tocaría el conejo de la granja.

Por supuesto Daniel volvió del colegio en un plan parecido al que había estado el resto del dia; como era miércoles tocaba clase con Elena y se portó regular tirando a cabezón: porque ahora no me apetece hacer esto y hay que hacer lo que a mi me apetezca y así, pero descubrimos las dos que la amenaza de no tocar el conejo surtía efecto.

Tan pronto como bajaba la cabeza una de las dos le decía: " Daniel, como no subas la cabeza mañana no tocas el cone...." y antes de acabar la frase la cabeza de Daniel estaba tiesa como un palo. Como vi que aunque fuera a base de amenazas me hacía caso, evidentemente le puse una nota a Virginia en el cuaderno al día siguiente diciendole que podía dejarle tocar el conejo porque no se había portado demasiado mal y que había funcionado la amenaza.

Llegó el día de la excursión. Chispeaba un poquito pero no era gran cosa cuando Daniel se fue, y se iba todo bien equipado (le puse un chubasquero enorme que compré hace tiempo en el Decathlon y que le cubre la silla también). Supuse que aunque lloviera, irían a la Granja porque los meterían en algún cobertizo o yo que sé, no he estado nunca, pero pensé que irían a pesar de la inclemencia del tiempo.

Por supuesto y como los que vivis en Zaragoza sabreis, ese día cayó un agua bastante abundante, y yo no hacía mas que acordarme de la excursión y de preguntarme que tal se lo estaría pasando a pesar de la lluvia, aunque a Daniel le encanta mojarse con la lluvia, todo hay que decirlo.

Pues llegó la hora de recogerlo a la vuelta y cuando bajó del autobús, la tonta de su madre, o sea yo, le pregunté lo primero que si había tocado el conejo y que tal se lo habia pasado.

Lo único que hizo fue chillarme y enfadarse conmigo hasta el punto que no me dejaba casi ni escuchar mis propios pensamientos. Despues de intentar explicarme y decirle varias veces: "Pero chico, dime que tal te ha ido, que no se que te pasa, ¿Has visto el conejo, has visto vacas, has visto...?", de repente la tonta de su madre, o sea otra vez yo, me di cuenta de que algo no cuadraba y miré corriendo el cuaderno, evidentemente me estaba diciendo que yo era tonta porque no habían ido de excursión y yo no hacía más que ahondar en la herida.

Lo gordo es que una vez aclarado el tema, y aqui viene la explicacion a porque me llamo yo misma tonta, es que tanto mi marido como mi madre, cuando les conté lo ocurrido, me dijeron la misma frase: " Es que eres tonta, mira que no leer primero el cuaderno para saber lo que había pasado antes de preguntarle...claro, el chico tenía razón en enfadarse contigo y ha hecho muy bien".

Menos mal que esta semana todo se ha arreglado, cambiaron la excursión al martes pasado día 8, esperando que ésta vez no lloviera y lució un sol estupendo. Daniel esta vez sí que volvió contento incluso diría yo que se pitorreó de mí un poquito, ya que la tonta de su madre, o sea yo, le preguntaba de que color era el conejo, la vaca, la oveja etc etc y evidentemente Daniel debió pensar, "mi madre es tonta y no lo sabe" porque todo el rato me contestaba "azul, verde o rojo" (a-bu, er-e, o-o) hasta que al final me decía blanco o marrón, salvo el cerdo sí que me dijo (o-sa) osea "rosa"a la primera. Por supuesto, tocó el conejo, tocó la gallina, vió nacer un pollito y montó en burro.

En fin, aqui os dejo unas fotos a ver si os gustan y ah! he de decir que si, el que esta montado en el burro es Daniel, y no, no esta trucada la foto ni se ha tragado un palo de escoba ni nada parecido, simplemente no hay como que algo te guste y te motive, para hacer por un momento lo que deberías hacer contínuamente, es decir, levantar la cabeza.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Ja,ja,ja,...¡cómo se nota que estás en la edad del "choped"!, habrá que irse preparando para la del "pavo",...
¡Qué suerte lo de haber podido ir a ver otra vez a los animales!, a nosotros a lo mejor nos toca en 4 años,...me encantará ver la cara que pondrán algunos,...y me acordaré de las vuestras, con esas sonrisas o gestos de "ay" o ¿que será lo que me dan ahora para acariciar?...
Besicos familia. Pilar D

laMima dijo...

Joplas, no me extraña que se mosqueara ¡encima!,jeje.
Me alegro de que pudiesen intentarlo de nuevo; lo de la granja escuela es una actividad que les suele gustar tanto a todos.. para Ainhoa es su excursión favorita sin duda alguna.
Por cierto, esa foto de Daniel en el burro es genial jo, lo que hace la voluntad ¿eh?

Zaki Magoa dijo...

Hola Daniel, soy el mago ZAKI, lei el reportaje y me llego al alma, ahora estoy en Peru con un proyecto de magia solidaria, luego me quedan otros 11 paises, mi blog es www.zakimagoa.blogspot.com y mi correo zakimago@hotmail.com me gustaria aimarte con la magia ya que se que te gusta, estamos en contacto, un saludo de tu mago, ZAKI

Luisa Miñana dijo...

Mago Zaki, ipso facto trasladamos a Daniel tu mensaje: va a flipar en colores... ni te imaginas la de ratos que hemos pasado viendo vídeos de magia desde que fuiste por el colegio... Pero esto de tener un mago persona ya es ...¡¡¡la peraaa!!!
Gracias. Abrazos.