domingo, 23 de octubre de 2011

Sin palabras

En la entrada anterior, anunciábamos la participación del Colegio Ángel Riviere en 3Escribit2011, con el fin de que los chicos y profesores nos enseñen otras formas de comunicación. Es importante que las conozcamos, porque es importante que reconozcamos su esfuerzo por comunicarse. Para todos es importante que "un otro" sepa ser empático con nosotros.

Quiero ahora reproducir un fragmento de un reportaje que aparece hoy en el periódico El País sobre la actriz Kate Winslet (quizás lo habéis leído, pero no importa: quiero destacar este pasaje y llamar la atención sobre su significado):


"Más elocuente se mostrará Winslet con otra clase de defensas. La intérprete ha abanderado la lucha contra el autismo desde que en 2010 fue la narradora del documental, también de la HBO, A mother's courage: talking back to autism, que cuenta las dificultades para la comunicación y para la vida normal de Keli Ericsdottir, un niño islandés aquejado severamente por la enfermedad. Aquella experiencia le "abrió los ojos" a un problema sobre el que ha tratado de llamar la atención con la creación de una fundación (Golden Hat) y la elaboración de un libro con fotografías de famosos tocados con un sombrero, como el cómico Ricky Gervais, la tenista Maria Sharapova, la actriz Naomi Watts o la cantante Christina Aguilera.

"Cuando estuvo terminado, lo vi con mi hija, que me dijo: '¡Dios, mamá, qué afortunadas somos! Imagina que no pudiese hablar contigo, imagina que no fuese capaz de decirte cuánto te quiero, que algo me duele. Imagina que no pudiésemos abrazarnos", explica la actriz para justificar que este no es otro de esos pasatiempos solidarios para llenar el tiempo libre de un famoso aburrido. "Me satisfizo tanto ver que había entendido cuán difícil es para ellos, cuán aislados están los enfermos. Son individuos atrapados en su interior. Así que cuando terminé mi trabajo me di cuenta de que no era suficiente, que tenía que hacer algo más. Antes de hacer este documental no sabía nada sobre el autismo y me di cuenta de que la mayoría de la gente, tampoco. Normalmente lo tememos y nos intimida. Pero la sociedad no sabe qué hacer con los enfermos. Realmente no tiene ni idea. Se debe apostar más por crear un mundo para estos individuos. Es conmovedor observar en el documental a Keli comunicarse por primera vez a los 11 años. Y lo primero que dice es: 'Soy real'. Me siento tremendamente afortunada por tener dos hijos sanos".

La apuesta, entre todos los problemas de este mundo, precisamente por el autismo lo achaca a que "su trabajo consiste básicamente" en expresarse ante los demás, dirá hacia el final de una charla, ansiosa por terminar en Madrid y volver a su vida "normal". Consciente que esta es una de esas veces, pocas veces, en que lo corriente es materia de interés periodístico." 

(http://www.elpais.com/articulo/portada/Extraordinariamente/normal/elpepusoceps/20111023elpepspor_11/Tes)

Lo cierto es que la observación de la hija de la actriz ha revivido muchas ocasiones en que Inma me contaba - a veces con cierta lógica desesperación maternal- esa misma sensación y su preocupación al respecto, referida a Daniel: cuando estaba enfermo, por ejemplo, y era a veces complicado saber qué le pasaba, o cuando dormía mal... o simplemente ante mucha situaciones en que sigue siendo difícil saber todo lo que discurre por su cabeza, o lo que siente... No es mi intención dramatizar, porque hay personas que no tienen problemas neurológicos y también comunican mal o simplemente no quieren comunicar... la casuística en esto de intentar entendernos (o no) es seguramente tan numerosa como los seres humanos. Pero sí que es cierto que hay situaciones de evidente, perentoria urgencia, en que esa imposibilidad de comunicarse crea lógica angustia e impotencia.


Otras veces, como ayer mismo, da gusto ver cómo Daniel se va buscando la vida. Ahora es nuestra tarea entender y leer bien sus cada vez más numerosas intenciones de comunicación espontánea. Cuento el caso concreto:

Ya sabéis que Daniel es muy aficionado a los deportes. Hace tiempo que le gusta oír en la radio la retransmisión de la jornada de liga. Ayer por la tarde salíamos en el coche del centro comercial y su padre encendió la radio. Inmediatamente Daniel empezó a lanzar unos sonoros besos al aire. Cuando le preguntamos para quién eran esos besos: Pa-pá. ¡Eran su manera de agradecer que hubiera puesto la radio y de mostrarle su complicidad de colegas de afición!




2 comentarios:

laMima dijo...

Del texto que transcribes reconozco que me chirría la frase "Se debe apostar más por crear un mundo para estos individuos", aunque igual es un problema de traducción. No sé.
Hemos hablado a menudo de la importancia de la comunicación ¿verdad?, es tan importante...
Yo sé que empecé a remontar la parálisis del diagnóstico de Ainhoa cuando comencé a comunicarme con ella así que siempre he pensado en lo frustrante que tiene que ser encontrar dificultad en eso.
Daniel (y vosotros con él) crea su "idioma". ¡Que bueno es eso!
Besos mil a todos.

Luisa Miñana dijo...

Sí, Inma, a mí tampoco me suena bien. No sé si es un asunto de traducción o no, pero en cualquier caso creo que en el contexto de todo lo que se pone en boca de la Winslet no hay que interpretarla estrictamente: creo que más bien quiere decir que hay que crear un mundo en el que ellos también tengan cabida, estableciendo esas maneras diferentes de comunicación que ellos necesitan. Yo así (no sé si preconcebidamente por mi parte, no te digo que no) así lo he entendido.

Besos much