jueves, 29 de octubre de 2009

Dora Soñadora


Esta que veis es la ilustración que Chema Lera nos mandó hace unos días.

Ya lo podemos enseñar. Como veréis entre el grupo de amigos de Dora Soñadora hay un niño en silla de ruedas y una niña bajita. Los inspiradores de esos personajes son Daniel y nuestra amiga Ainhoa. De ahí nuestra emoción.

No os perdáis este libro, lleno de magia, pero también de compromiso ético, de valores personales primordiales. Se presenta mañana en la FNAC de Plaza de España (Zaragoza), a las 18,30 horas. Lo ha publicado Marboré Editores. Y es precioso.

jueves, 22 de octubre de 2009

Ilustradores

Tenemos muchas cosas que contar y no mucho tiempo en estos días para hacerlo. Pero no importa. Hay experiencias y situaciones que no pierden ningún valor aunque se postergue su puesta en común, porque lo que aportan, lo que nos gustaría aportar no tiene nada que ver con lo que pasa por nosotros, sino más bien con lo que se queda con nosotros. Digo ésto hoy especialmente pensando en el trabajo del amigo Chema Lera, ilustrador y escritor, que el otro día me mandó una hermosísima página del próximo libro que va a publicar, Dora soñadora. Una página que desearía poder mostrar ya aquí, aunque habrá que esperar a que el libro salga el próximo día 30 al mundo. Una página que me llenó de alegría, de emoción, de gratitud. Una página solidaria, bella, bondadosa.


Fue el propio Chema quien me enseñó algunas cosas que no sabía sobre el dibujo de Daniel que hemos colgado, Hojas de otoño. Un dibujo realizado en la pizarra mágica-digital. Se lo enseñé el día que lo escaneé y Chema primero me preguntó si Daniel elegía el color. Porque le llamó la atención la voluntad de acercarse al tono real de las hojas otoñales. Yo no lo sabía con certidumbre, pero Inma me dijo que sí, que la práctica en la pizarra incluye que los chicos seleccionen los colores del trabajo. Luego Chema me hizo notar la intencionalidad en varios de los trazos de la forma de la hoja: los trazos laterales y como al terminar la pizarra por abajo se produce el horizontal, los trazos curvos superiores... Y además va y me dice: y mira alrededor... las hojas caídas en el suelo...


Así que quiero desde aquí darle las gracias a Chema Lera porque, ¡caramba! no sólo nos ha regalado unas ilustraciones y unos textos hermosos y magníficos en su Dora soñadora (ya veréis, ya...), sino que me ha enseñado, con su sapiencia y mirada plásticas, algo de Daniel que no sabía a ciencia cierta: que no sólo lleva tiempo y tiempo este chaval acumulando información en su cabeza (eso sí lo intuyo desde hace mucho), que esa información se ordena bien (lo cual también era sospechable desde hace mucho), sino que al igual que está ocurriendo con la expresión oral o el lenguaje aumentativo de los programas de ordenador, en otras formas de comunicación, como el dibujo, es capaz de organizar un mensaje completo. Tengo que reconocer que lo de las hojas caídas en el suelo me impresionó.


miércoles, 14 de octubre de 2009

Yo, comunico

Lo cierto es que, a pesar de esa toma de contacto con las Fiestas del Pilar de la que hablábamos en el post anterior, Daniel prefirió irse a la montaña. Ha pasado el largo puente con sus padres en Biescas, a donde fueron a verles un día los abuelos Pilar y Jesús. Esa reunión familiar la ha recogido Sofía en su blog "Pienso luego escribo". Ella hizo la foto que hoy colgamos y que he traído desde el post que Sofía dedica a Daniel. Gracias, Sofía por el cariño que siempre demuestras.




Digo que Daniel prefirió irse a la montaña y digo bien. Jorge e Inma querían aprovechar los días de asueto para salir un poco de la ciudad. No sabían muy bien a dónde encaminarse. Así que le consultamos a Daniel. ¿Playa o montaña, Daniel?, le preguntamos unos días antes. "O-A-Aaaa", fue su inmediata y contundente respuesta. ¿Montaña?, interrogamos-reforzamos. "Iiiiiiiiiiiiii": no cabía duda.

Poco a poco la voluntad y la capacidad de comunicación de Daniel van confluyendo mejor. Antes era como si al comprobar sus dificultades desestimara la valía o la rentabilidad de su esfuerzo. Hemos dicho muchas veces que comodón lo es un rato largo. Pero, aunque queda largo camino en cuanto se refiere a la educación de su carácter, también se nota que se hace mayor y que encuentra interesantes cosas que antes no le merecían la pena. Hacerse entender es una de esas cosas, sin duda. Expresar sus experiencias parece una de sus prioridades en este momento. Y también practicar el lenguaje oral, el que sea.

El otro día Daniel fue al médico a que le pusieran la vacuna de la gripe. Como en el colegio le tocaba clase de logopedia, las profesoras aprovecharon la circunstancia para integrarla en la práctica de clase con el software de comunicación aumentativa que utilizan: Board Maker. Insertaron varias posibilidades en texto y con los mensajes de audio correspondientes, para que Daniel, tras escuchar todas las opciones propuestas, escogiera una a través del pulsador, de cada una de las tres proposiciones planteadas:


¿Dónde te han pinchado?
- Me han pinchado en el brazo / Me han pinchado en la pierna/ Me han pinchado en la tripa

- ¿Te han hecho daño?
- No, no me han hecho nada de daño / Me han hecho un poquito de daño/ Me han hecho mucho daño


-¿Qué te apetecía hacer luego?
-Me apetecía quedarme en casa con mamá / Quería venir al colegio/ Me apetecía irme de paseo


En el cuaderno de voyyvengo las profesoras contaban a la familia la experiencia escolar, para que se la recordásemos luego en casa. Y nos decían cuáles habían sido las respuesta de Daniel:


- Me han pinchado en el brazo

- Me han hecho un poquito de daño

- Me apetecía quedarme en casa con mamá


Nos reímos con Inma al leerlo, y ella le decía a su hijo: "Ya, ya me ha quedado claro que te apetecía venir a casa conmigo, ¡menudo pollo me has montado cuando te he dejado en el colegio, niño!".

Estamos esperando poder instalar ese software en casa, aunque a decir verdad, Daniel en casa se ha vuelto un loro parlanchín. Ya sabéis, en inglés: no para. Te provoca para que le preguntes algo, cualquier cosa, y entonces él empieza a hablar en este inglés particular danielino; empieza y no para, no para, no para... Creo que ésto le está ayudando a coger mucha confianza en su laringe, a familiarizarse con las posibilidades del lenguaje oral, a parte del ejercicio físico que realiza y que de alguna manera, jugando, le facilita ir extrayendo cada vez más cantidad de sonidos de sus cuerdas vocales. Eso sí, acabamos todos dándonos a la aspirina. Y no exagero.



sábado, 10 de octubre de 2009

Fiestas del Pilar

Hoy mismamente, ahora mismo incluso mientras escribo el post (está teniendo lugar el pregón de las fiestas que este año dice José Antonio Labordeta), comienza una larga semana de lo que antes se llamaba "fiesta mayor" en Zaragoza, o sea son las fiestas del Pilar, vamos. Mogollones de people, un montón de actos por toda la ciudad, y actuaciones, espectáculos en la calle, etc, etc.

Ayer vi un momentito a Daniel a la salida del colegio. El y sus padres han preferido aprovechar este puentecillo para ir a descansar fuera de la ciudad. Me dejaron estas fotos que sacaron ayer en el colegio. Habían ido por la mañana los "cabezudos" a hacer fiesta y han estado todos los chicos y los profesores y cuidadores hablando y haciendo actividades en torno a las fiestas: su significado, las tradiciones, las cosas que se hacen, etc, etc. Así que aquí quedan las instántaneas como prueba de ese día de pre-fiesta en el Ángel Riviere.




Daniel hace en ambas un gestillo aparentemente un poco raro, pero es su expresión cuando "indaga". Todos tenemos montones de gestos inconscientes, algunos asociados a determinadas actividades, tanto físicas como intelectuales. En el caso de Daniel, algunos de esos gestos parecen raros, porque él no controla bien sus movimientos ni la postura de sus músculos. Sin embargo, cuando con el tiempo vas reconociendo los gestos repetidos ante determinadas situaciones, los normalizas como en cualquier otra persona. Así que esa mirada algo extraviada y ese giro de cabeza es la postura danielina de indagación, pilarista en este caso. Una foto corresponde al montaje preparado con una imagen de la Virgen del Pilar, para contarles a los chicos el origen de la fiesta. La otra, a la explicación sobre el traje regional. Felices fiestas a los oriundos y visitantes y feliz puente a todos (en España).

martes, 6 de octubre de 2009

En la moto, con la cabeza erguida

Agentes de la Policía Municipal de Zaragoza acudieron el viernes pasado al Ángel Riviere para pasar un rato con los chavales. A finales de curso pasado fueron los chavales quienes visitaron uno de los cuarteles de la Policía y muchos de ellos pudieron subir a los cars (hubo post, claro). Esta vez, como veis en la fotografía, les dejaron probar un ratillo las motos. La sonrisa de Daniel no puede ser más evidente: ¡ésto mola mogollón!. Ciertamente es agradable que los agentes confraternicen con los chicos y que éstos tengan, como los demás niños de otros colegios, la posibilidad de verles de cerca y de probar esos vehículos que siempre les llaman tanto la atención. Esto por un lado.

Por otro, resulta que si miráis con un poco de atención la foto, veréis que Daniel, sin apenas ayuda, mantiene una postura completamente recta: véase esa espalda - como un palo, casi-; véase esa cabeza, con gorra y todo. Bueno, bueno... Hace días que todos observamos y estamos de acuerdo en que el chaval cada vez aguanta y mantiene mejor la cabeza. Pero también somos unánimes en observar que, como partidario que es de la ley del mínimo esfuerzo, en cuanto se cansa un poco y tiene posibilidad de apoyo, allá que voy: dejo caer la cabeza contra el cabezal de la silla, el hombro de mamá (o papá o quién haya sostiéndome), o hago como que la cosa no va conmigo y bajo hacia adelante este bolo mío. Ahora bien, que hay dibujos o peli que ver en la tele, pues puedo pasar largos ratos sin coscarme de si me canso o no de aguantar la cabeza sobre los hombros; que hay que alcahuetear alrededor lo que sucede por la calle, pues idem; que hay que estar encima de la moto de este señor policía tan simpático, pues idem de idem... O sea, que cuando me interesa algo, la cabeza está en su sitio y cuando no, pues depende...

Pero, oh pequeño asunto: mantener el equilibrio de la cabeza es fundamental para hacer lo propio con el equilibrio de tronco, el cual a su vez es fundamental si quiero poder hacer las cosas que me gusta hacer: por ejemplo, manejar un poco el ratón del ordenador, el teclado, el pulsador, las teclas del comunicador, etc. Y poder desarrollar esta habilidad es bueno para aumentar la capacidad de comunicar, lo cual a su vez es genial para que este cerebro -que al parecer anda madurando mejor de lo esperado- organice todas estas cosas que estoy aprendiendo, que me divierten tanto y que al compartilas con quienes me quieren nos hacen pasárnoslo pipa. Porque además me encanta comprobar que estamos comunicados, y me encanta hacer esas cosas, y otras: cuando veo que me salen, me entra la risa, risa a tutiplé...

La cabeza, sí: no me va a quedar más remedio, que ya me lo dice Patricia cuando voy a la terapia ocupacional en Aidimo: ¡Daniel, hay que quitar el cabezal de la silla...! Como vea esta foto Patricia...