jueves, 28 de mayo de 2009

¡Tremendas fotos ...!

En el cole Angel Riviere "documentan" gráficamente todas, o casi , las actividades que realizan con los alumnos. Luego Chus, la profesora de Daniel -con Cintya ahora, la chica que hace las prácticas este año en el aula- , las imprimen y las envían a las familias, que así pueden hacerse mejor idea de las cosas que se llevan a cabo durante las horas lectivas.





Colgamos hoy tres fotos de una tacada.
Una de la sesión de hipoterapia del otro día (post anterior), más chula que la que habíamos puesto.


Esta otra pertenece a la sesión de "hinchables" que tuvieron los chicos el mismo día. Está Daniel, pasándoselo absolutamente "pipa", como veis, bajo la atenta mirada de su cuidadora (y de los demás compañeros de aula), Belén:






Y por fin la tercera: el martes, día 26, tuvieron gran jornada deportiva: fueron al polideportivo a disputar con otros colegios los tradicionales troferos de deportes adaptados. Veis a Daniel recibiendo su medalla de plata, que le acredita junto a sus compañeros de equipo como subcampeón de bochia. Esa expresión un poco tensa del chaval, es por los nervios y la emoción. Ya ha prometido que el año que viene cae la medalla de oro....




lunes, 25 de mayo de 2009

Mañana con los chicos y Obélix en el parque


En cada campaña de hipoterapia que se realiza en el colegio de Daniel procuramos ir por lo menos un día a presenciar el desarrollo de la sesión. A ello acudí el hace unos días por la mañana. Llegué al cole a las diez y ya estaba Obélix con sus entrenadores y cuidadores de la Fundación Genes y Gentes preparándose para llevar a sus lomos sucesivamente a cada uno de los doce chicos y chicas de las aulas 1 y 2. En colegio había mucho trasiego. Excepto estos doce jinetes, todo el resto de alumnos se marchaba en esos momentos de excursión a Dinópolis. Los que se quedaban tampoco tenían malas perspectivas: Obélix por la mañana y sesión de colchonetas hinchables por la tarde a partir de las tres. Por actividades con movimiento ese día no quedó, y ya sabéis que a los chavales con capacidades motrices reducidas (y las aulas 1 y 2 acogen a estos chicos y chicas en el cole Angel Riviere) agradecen una barbaridad cualquier sensación de movimiento que se les proporcione. Muchas veces he dicho que Daniel viviría en una montaña rusa.

El rato de la sesión de hipoterapia fue muy agradable para todos. Hacía una mañana estupenda para estar en el parque (otras veces hemos contado que las sesiones con Obélix se llevan a cabo en el muy vecino Parque de la Granja, que exactamente linda con el colegio). Allí se concentró en primer lugar el aula 2 al pleno: Alejandro, Adrián, Juan, Javier, Geneva y Daniel. Cada uno de ellos esperaba con nerviosismo e impaciencia el momento de subir a la grupa de Obélix. A casi todos hubo que indicarles varias veces que debían aguardar su turno. Y hasta donde yo pude quedarme la verdad es que todos, cada uno a su manera y en su estilo, disfrutaron mucho y alcanzaron un grado de comunicación con Obélix bastante asombroso.

Daniel se muestra tan emocionado cuando le toca montar al cabalo que al principio cuesta un poco relajarle y conseguir que se adapte a la postura sobre el animal, tan dócil Obélix, tan sabio. En este sentido, el trabajo de Enrique (el jinete que conduce a Obélix) es magnífico: le ayuda a Daniel a distenderse a base de guiar algunos de sus movimientos y hablándole con muchísima tranquilidad. Después de estos momentos, se inicia la marcha por el parque y Daniel muestra su alegría abiertamente. Le gusta muchísimo ir sobre Obélix, por eso se deja llevar bien por él y por Enrique. Sobre el caballo a Daniel le colocan de forma natural, sentado a horcajadas, y también tumbado de espaldas, para que perciba bien el ritmo y tendencia del andar de Obélix. Obélix al caminar le dice al cerebro de Daniel lo que sus piernas no pueden decirle. La foto que cuelgo no es buena (es muymuymuymalamala), pero se ve bien esta postura de espaldas de Daniel sobre el caballo.





No me pude quedar hasta el final de la sesión. Una lástima. La verdad es que el tiempo se pasó volando y me tuve que llevar conmigo las ganas de participar en ésta y otras actividades del colegio. Además estar con los compañeros de Daniel es una manera más de aprender cosas, de comprender más aspectos tanto del propio Daniel como de su mundo. Cada vez que voy por allí me marcho con la misma sensación: la del tiempo bien empleado, la del trabajo bien invertido, la del cariño que todos los chavales transmiten, la de una sólida paz que se le cuela a una por ahí adentro, la de las ganas de quedarme y hacer. Ya sé que suena un poco “disney”. Pero a Obélix pongo por testigo de que es así.

sábado, 23 de mayo de 2009

Regalazo



Miguel Angel Latorre, fotógrafo de afinada percepción, y sobre todo buen amigo, envía este regalo para Daniel, su "artista digital" preferido. Una pasada, las dos flores juntas.





lunes, 18 de mayo de 2009

Actividades










La flor (dibujo y grafía) es un trabajo hecho por Daniel, dedo en ristre sobre la pizarra digital, una de las herramientas sin duda más útiles con que cuentan en el cole.

Y para seguir en el ambiente bucólico, una foto de la semana anterior: la primera sesión de hipoterapia de este trimestre primaveral. Ya veis la soltura del jinete Daniel, que hoy también además tiene su penúltima sesión de hipoterapía virtual en el emulador.

Entre las últimas actividades realizadas por la clase de Daniel está, además de éstas, una visita que giraron el jueves pasado al Aula de Medio Ambiente municipal. Se lo pasaron pipa: aprendiendo a tirar cosas a la papelera, oyendo los distintos ruidos de la calle, etc, etc. Daniel pasó un poco de calor, es verdad: hay una foto en que parece un poco pollo-Daniel; pero disfrutó mucho, como todos los chicos.

jueves, 14 de mayo de 2009

Campaña por un patio de recreo bien adaptado

Un colegio al que acuden niños con necesidades especiales requiere una infraestructura y unos medios bastante costosos desde el punto de vista económico. Aunque parezca extraño, ni siquiera los colegios públicos cuentan con prespuesto suficiente por parte de la administración para hacer frente a todas las cosas precisas para llevar a cabo unos programas educativos suficientes y adecuados, con los recursos de infraestructura y tecnológicos posibles en la actualidad. Evidentemente ésto no debería ser así. Pero por ahora es lo que hay.


Por eso el CPEE Ángel Riviere (el cole de Daniel, ya sabéis) presenta proyectos a aquellas entidades que cuentan con ayudas cívicas a actuaciones sociales. Este es el caso, por ejemplo de la CAN (Caja de Ahorros de Navarra). El Ángel Riviere ha recibido ya por parte de esta entidad financiera sendas subvenciones para dos proyectos: el de la sala de estimulación (Snoezelen) que ya lleva funcionando dos años, y el de ampliación de la dotación tecnológica del colegio, que ha sido concedido este curso y que va a permitir incorporar una pizarra digital al aula 1 (es la única que todavía no cuenta con ella) y comprar cuatro ordenadores con pantallas táctiles, pulsadores y adaptaciones.


Además para el siguiente curso se ha solicitado recursos económicos para la adaptación de la zona de juegos del patio de recreo, con equipamiento adecuado a todos los niveles de discapacidad de los niños que asisten al colegio. El CPEE Ángel Riviere nació apresuradamente y ha crecido dentro de un pequeño edificio antiguo que no estaba pensado para acoger a personas con discapacidad. Aun así se practicaron las reformas precisas para poder funcionar, pero quedan cosas por hacer, como ésta de una correcta adaptación de las distintas áreas del patio de recreo, que ahora cuenta con unas mínimas acomodaciones a las necesidades de los chavales.


Los proyectos de la CAN (como de otras entidades que subvencionan actuaciones de carácter cívico) se conceden mediante votación de los clientes. Este año, al parecer, la competencia es durísima. El proyecto presentado por el Ángel Riviere el año pasado obtuvo 300 votos, pero este año sólo se han producido 80 votos. Por eso publicitamos la existencia de este proyecto: si alguien es cliente de la CAN y quiere votar, el proyecto del cole de Daniel es el 16011: adaptar espacios del patio de recreo para niños con distintas discapacidades: dejo aquí el enlace a la página de la CAN donde se explica por extenso.


La CAN, dispuesta a colaborar en la dinamización del voto a estos proyectos, ofrece la posibilidad, para quienes no sean clientes, de abrir una cuenta sin ninguna comisión en toda la vida de la misma. Cada cuenta es un voto. En esas cuentas (de operativa normal, como las de cualquier banco), además de ser gratuitas durante toda su vigencia, la CAN ingresaría 10 euros como regalo de bienvenida que son de libre disposición.



Columpios adaptados

Aunque la iniciativa de la CAN y otras entidades me parece excelente, insisto el que el tema no debería ser así. Debería ser la administración la que evalúase en cada curso las necesidades de sus centros y quien en todo caso plantease convenios de colaboración con las entidades precisas para subvenir a las carencias que se manifestasen. Es la única forma de evitar las claras desigualdades de dotación e infraestructuras que ya se están produciendo entre los colegios públicos de educación especial (por lo menos los que yo conozco): estas desigualdades en el ámbito de la discapacidad me parecen un hecho poco presentable, la verdad, para una sociedad y un estado del bienestar.

Pero en fin, como decíamos al principio, de momento es lo que hay. Con lo cual, bienvenida sea cualquier colaboración y todo el agradecimiento para ese esfuerzo.

domingo, 10 de mayo de 2009

Hablar

Me voy unos días y a la vuelta encuentro algunas "novedades Daniel", casi todas muy positivas. Me gusta que me cuenten lo sucedido en casa, en la ciudad, mientras una ha estado de viaje. La distancia es muy traidora. Estamos conectados por el teléfono, por internet, pero los hechos, de momento, sólo podemos percibirlos en su real dimensión si los observamos de cerca y en su sitio.

Me cuentan que los primeros calores han aplanado un poco al siempre activo Daniel en el colegio. Al parecer las notas de la "profa" Chus así lo indican: esta semana Daniel ha estado como más soso. No sé si habrán sido esos primeros calores o que echaba de menos a su tía (je, je...).

Lo he empezado a escribir en broma, pero al hacerlo he recordado la cara que puso cuando me despedí y le dije que me iba a París... Muchas veces no nos damos cuenta de que no le contamos todos los datos. Le dije que me iba a París, pero no cuándo volvía, por ejemplo... Aysss. A veces estas cosas inducen en los niños estados de ánimo confusos. Ocurre con todos los niños. Pero cuando los cauces de comunicación no son "planos", el riesgo de dar mensajes incompletos o que induzcan a confusión es mayor. Sea o no sea la causa de la "inactividad" de Daniel, hay que poner mucho cuidado en ésto, hay que contar todos los datos de una situación para que él sepa bien cuáles son las coordenadas intelectuales y emocionales a las que debe atender.

Esta tarde ha venido a verme con sus padres: pegamento total (después de la escena pucheros-bronca) y muchísima atención mientras le contaba algunas de las vicisitudes del viaje. Inma y yo le íbamos diciendo algunas palabras en francés y ya estaba intentando pronunciar alguna. Por cierto, y esta es una anécdota que me ha gustado mucho, que al parecer Daniel se ha hecho fan de Obama. Más bien de su manera de pronunciar el inglés. Así me lo ha contado Inma y ya lo he comprobado: se lo he preguntado y su manera de decirme que sí, que efectivamente el inglés de Obama mola, ha sido ponerse él a chapurrear ese inglés que tanto me recuerda a los intentos infantiles propios con igual intención (ja, ja...)

Otra cosa muy guapa que ha sucedido es que a Elena, la profesora de apoyo que va a casa una tarde a la semana, le contó el jueves pasado unas cuantas cosas. Utilizan un juego con música para ir narrando algunas acciones, y Daniel pudo pronunciar cocina y harina, y luego en otra descripción pudo decir con gran claridad agua, para contarle por dónde se mueven los barcos.

Cada palabra es una palabra, una posibilidad, un puente, un camino... Eso todos lo tenemos que tener en cuenta: las nuestras para él, también.

martes, 5 de mayo de 2009

La risa de Daniel

La verdad es que Daniel es un chaval muy risueño. Para mí su risa ha sido fundamental desde hace tiempo. Risa terapéutica. Y también una forma de comunicación. La risa de Daniel fue al principio una de las formas de saber qué andaba por su cabeza: si ante algo que le gustaba reaccionaba, él se reía, como para hacernos saber que sí, que éso le gustaba y que por ahí íbamos bien. La risa era fácil para él. Su risa era y es un bien y un bienestar para todos. Su risa nos señalaba caminos.

Creo que no tenía más que unos dos o tres años cuando escribí ese poemilla de tono deliberadamente infantil que dejo a continuación,



Todas las cosas que puede hacer Daniel


Tu risa trota por los jardines y las horas,
ata los vientos del carrusel,
y agita el mar para que yo me ría.

Tu risa trepa a las nubes, con el sol
se enreda y juega al escondite,
pisa los charcos y se desliza
por el tobogán del tiempo.
Tu risa se encabrita, caballito de mis sueños,
molinillo que en el aire persigue
mis palabras como a un pájaro.

Tu risa cuenta mil historias, mil
deseos, y no para de la mañana
a la noche. Es música entre
tus dedos y habla con mis orejas,
y vuela de ventana en ventana
como los héroes y las leyendas.

Tu risa corre como un río y salta
entre los árboles horadando
las lágrimas que no deseo.
Tu risa pronuncia nuestros nombres
y nos recibe con tanto amor
que poco más importa que quererte.

Tu risa trae de la mano
entero al mundo porque tu risa
es nuestra casa y nuestra respiración.



Como dije hace unos días, hoy a Daniel le sale muy bien imitar la risa de Tolola, la niña protagonista de una de sus series de dibujos animados preferidas. Un día de pronto empezó a ensayar una risa que no le conocíamos. Comentamos: fíjate cómo se ríe ahora, como a partes, como medio tosiendo. Y un día, viendo la serie, nos dimos cuenta de que al principio de cada episodio los protagonistas se reían de una forma similar. Nos dimos cuenta de que Daniel imitaba. I-m-i-t-a-b-a: una de las actuaciones fundamentales en el aprendizaje. Lo haría seguro con muchas más cosas, si tuviera la capacidad motriz de expresarlo bien. Así que de nuevo la risa nos volvió a dar pistas sobre su mundo interior.

El otro día lanzamos un enlace a un video de Juan y Tolola (así se llama en España; el original es Charlie y Lola), pero creo que se merece otro: